El correo electrónico.

El correo electrónico es el servicio más básico, antiguo, y utilizado dentro de Internet, y constituye una forma de comunicación rápida, cómoda y barata. La mensajería electrónica permite intercambiar además de mensajes, programas, audio, vídeo e imágenes. Un sistema de correo electrónico define un buzón que contiene los archivos donde son almacenados los mensajes que llegan, hasta que su dueño decide "abrir" el correo. Este almacenamiento tiene lugar en ordenadores donde residen los buzones, y que debemos identificar adecuadamente al enviar un mensaje de correo electrónico (dirección del destinatario). Cada usuario dentro de un sistema tiene una dirección de mensajería.

Existe una extensión multimedia llamada MIME (Multipurpose Internet Mail Extension) que permite la transmisión multimedia a través de E-mail.

En muchos aspectos, el e-mail es similar al correo postal y se emplea principalmente con los mismos propósitos, solo que permite además enviar objetos físicos y no invierte más que segundos o minutos en llegar a su destino.

Para enviar un mensaje de correo se han de seguir tres pasos:
- Escribir el texto del mensaje en un ordenador.
- Incluir el identificador de usuario y la dirección de correo electrónica del destinatario.
- Enviar el mensaje. Hay estándares de fabricantes, como el MAPI de Microsoft, pero los estándares internacionales ITU son el X.400 (manipulación y direccionamiento de los mensajes y definición de agentes de usuario, UA, y agentes de tranferencia de mensajes, MTA), y el X.500 (que define el servicio de directorio universal de direcciones electrónicas basadas en el modelo de Interconexión de Sistemas Abiertos, OSI).

La clave de todo el proceso es la definición de la dirección del usuario. Cuando enviamos un mensaje hay que especificar la dirección del buzón de correo electrónico del destinatario. El funcionamiento es similar al correo postal. Los mensajes enviados salen inmediatamente hacia sus destino. Estos mensajes se van almacenando en los buzones hasta que cada usuario decide abrir el suyo y "leer" el correo.

Las direcciones de correo electrónico tienen una estructura típica que es la siguiente:

idusuario@dominio

donde "idusuario" es el identificativo de la persona a la que va dirigido el mensaje, luego viene el símbolo @ que actúa como separador, y a continuación el identificativo del ordenador donde se localiza el buzón de esa persona. Este nombre de ordenador puede constar de varios campos separados por puntos como vemos a continuación en el ejemplo más detallado de la dirección: usuario@ordenador.dominio.subdominio

De mucha utilidad son los mensajes MIME (Multipurpose Internet Mail Extensions), que permiten el envío de objetos binarios contenidos en el mensaje de correo electrónico, con lo que podemos añadir archivos de sonido, imágenes, vídeo, hojas de cálculo, etc..., ejecutables directamente en el ordenador del destinatario al abrirlos.