Contexto político

Desde que Europa perfilaba sus ideas sobre la Sociedad de la Información y las esbozaba en el llamado "Libro Blanco de Delors", pasando por el "Informe Bangemann", la medicina y la salud han sido nombradas como áreas con un significado potencial en el intento de relanzar la economía y aprovechar las nuevas tecnologías. Sin duda, la telemática y la medicina han dejado de ser asuntos de interés académico para ser incorporados a la agenda política, no solo en Europa, también en el resto del mundo. En el caso de Europa, el desarrollo de la medicina aparece íntimamente relacionado con el desarrollo económico, el aprovechamiento de nuevas tecnologías y las políticas de cohesión.

La Organización Mundial de Salud (OMS) presta gran atención a la evolución de las tecnologías de la información y telecomunicación y su repercusión en el sector, como lo demuestra el hecho de contar con el puesto de Director/Asesor de Informática, dependiendo directamente del Director General. Entre otras acciones cabe destacar la publicación en el año 1.988 de un libro titulado "La informática y la telemática en el campo de la salud. Usos actuales y potenciales."

Es de destacar la labor realizada por la Asociación Internacional de Informática Médica (IMIA), una organización no gubernamental, observadora en la OMS, creada en 1.970 y que celebra cada cuatro años el Congreso Mundial de Informática Médica (MEDINFO), y edita su propio boletín en Internet.

Al mismo tiempo que los paises en desarrollo realizan avances para superar deficiencias en infraestructuras, inversiones y servicios, los países desarrollados planifican la reforma de sus sistemas sanitarios con el objetivo de contener los costos crecientes de los servicios médicos y sociales, al mismo tiempo que garantiza la calidad y eficacia del sistema.

La OMS, en su libro "La informática y la telemática en el campo de la salud" define a la Telemedicina como el "Uso de la telemática para transmitir datos médicos", definición del todo incompleta de lo que ya es hoy en día esta disciplina. A la Telemedicina, en su amplio sentido, ha dedicado la Comisión Europea esfuerzos y recursos, abandonando la "informática médica" y entrando de lleno en la "telemática para la salud", con los programas ESPRIT y RACE. Este concepto europeo permite olvidarnos de otras definiciones anteriores orientadas hacia una informática para la medicina y los profesionales de la medicina, y que sin duda habían sido las imperantes, olvidándose entonces de integrar a médicos, pacientes, proveedores y ciudadanos en general, en la necesaria interacción con los sistemas y servicios que permiten compartir la información y el conocimiento.